Mar de Lira se reinventa para escapar de la crisis de la pesca

Desde el año 2003 hasta el 2009 pasaron por el proyecto cerca de 16.000 personas, lo que aumentó la capacidad de recepción de visitas de Lira y logró que se convirtiese en una excepcional fuente de dinamización de la zona y del sector.

Desde el año 2003 hasta el 2009 pasaron por el proyecto cerca de 16.000 personas, lo que aumentó la capacidad de recepción de visitas de Lira y logró que se convirtiese en una excepcional fuente de dinamización de la zona y del sector.

Las cofradías de Lira se unieron para reivindicar su trabajo y sus productos. Ofrecen a los turistas la posibilidad de pasar un día en el mar. Con Lonxanet sirven pescado y marisco a toda la Península y Baleares. Crearon la reserva marina “Os Miñarzos” para practicar la pesca sostenible.

A Coruña, 1/08/2010.- Las cofradías participantes en el proyecto Mar de Lira intentan superar el bajón del año 2009 reactivando una iniciativa que intentaba configurarse como uno de los caminos para la dinamización de una parte de la costa coruñesa, entre Muros y Fisterra. La inexistencia de ayudas públicas y la crisis global les ha llevado a reorientar su proyecto y añadir nuevas líneas de actuación.

Así, trabajan ya en la apertura de dos nuevas pescaderías en la capital de España, esperan la llegada de un nuevo barco con el que mostrar el oficio a los turistas, al tiempo que estudian la creación de un consorcio de empresas que ofrezca las actividades que desarrollan de forma profesional.

En el año 2009 vieron mermada su capacidad de actuación, lo que supuso la ralentización de las actividades que venían prestando y les obligó a reducir el número de colaboradores en el proyecto. Situación de la que esperan recuperarse intentando consolidar un proyecto que ha servido de guía a otros territorios pesqueros.

El gerente del colectivo, Emilio Louro, explica los orígenes del proyecto en el año 2000, derivado de una situación de crisis que amenazaba al sector pesquero de una aldea de Carnota, sin relevo generacional y pocas ayudas de las administraciones para conseguir acometer sus objetivos. Fue entonces cuando 70 profesionales de la cofradía de Lira accedieron a poner en marcha el plan trazado por el profesor de Antropología de la Universidad de A Coruña, Antonio García Allut. Un proyecto, el de Mar de Lira, que propuso revitalizar la zona dándola a conocer, incrementando el conocimiento y valoración de sus productos y ofreciendo comercializar las capturas a través de Internet.

Fue así como nació Lonxanet, una página web a través de la cual se podía vender la producción que sacaba del mar y a la que pronto se unieron otras cofradías como la de Cedeira, Muxía o Cangas. Una iniciativa cuyos resultados crearon una red de distribución del pescado y el marisco haciéndolo llegar en sólo 24 horas a cualquier punto de la Península y Baleares.

La empresa, además de ofrecer la distribución directa de los productos del mar de Galicia, dedica el 50% de los beneficios a proyectos de carácter social, económico y ambiental en el sector pesquero artesanal. Se articula a través de una fundación, participada por las cofradías de Lira y Cedeira y en la que entraron inversores privados, como la Obra Social Caixa Catalunya o la Fundación GEN.

Talleres para niños sobre el trabajo del marinero

Además de la web, en la actualidad tienen abierta una pescadería en Madrid, en el mercado de San Miguel junto a la Plaza Mayor. Próximamente sumarán dos más, en Chueca y Goya.

El proyecto de Lira se completa con un programa dirigido a los niños con el que se les enseña en que consiste el trabajo de un marinero y como obtiene los productos pesqueros. Entre las iniciativas más exitosas, la pesca deportiva en la que se les permite a los turistas la posibilidad de pasar un día en el mar, a bordo de la lancha y realizar las tareas propias de un pescador.

Al terminar hacen un recuento de la pesca capturada para que el turista se haga una idea de lo que percibiría por el trabajo si fuese marinero. Una buena manera de que reconozcan el esfuerzo de una actividad que ha colocado a Galicia como una de las regiones pesqueras más importantes de España y Europa. Entre los atractivos para los más osados, están a punto de incorporar una nueva embarcación de fibra que simula la pesca de la centolla con espejo.

Las tarifas para participar en las actividades de turismo marinero y pesca deportiva oscilan entre los 40 y los 50 euros, iniciativas que aportan un complemento para los marineros y ayudan a que se reconozca la calidad de sus productos.

Pescaderías sostenibles

“La cofradía de pescadores de Lira quiere establecer un puente entre la sociedad y el sector de la pesca artesanal para que se valore el esfuerzo que realizan”, explica García Allut. Por ello decidieron dar a conocer el mar y su trabajo, la excelencia. Así, trabajan ya en la creación de un sello de pescaderías con producto sostenible.

Antonio García Allut resalta el carácter estacional de las actividades y destaca que desde el año 2003 hasta el 2009 pasaron por el proyecto cerca de 16.000 personas, lo que aumentó la capacidad de recepción de visitas de Lira y logró que se convirtiese en una excepcional fuente de dinamización de la zona y del sector.

Porque Mar de Lira no sólo busca ser una actividad mercantil sino trazar un camino para que la pesca artesanal se mantenga y se valore un producto de calidad y su obtención. Un proyecto global para rescatar la economía de las zonas pesqueras desde la mejora de la comercialización, y los aspectos socioculturales que han puesto en valor la actividad profesional y las cuestiones ambientales, aspecto que han cuidado con la creación de reservas marinas que protejan los recursos pesqueros.

Regeneración del litoral

Tras los devastadores efectos del Prestige, el proyecto Mar de Lira incluyó la creación en la costa de una reserva marina de interés pesquero, Os Miñarzos, un espacio protegido amparado por la ley para recuperar y conservar las especies y el hábitat. Más de 2.000 hectáreas de zona marítima de Carnota y Lira con un reglamento de la actividad extractiva que permitiese su regeneración. Una idea que concede a los marineros gran protagonismo al custodiar ellos mismos los recursos del ecosistema costero. Emilio Louro explica que los resultados aún no pueden evaluarse ya que se necesitan varios años para asentar su producción, si bien, destaca su incidencia en la reducción del furtivismo.

La reserva marina de Os Miñarzos permite que todas especies que habitan en ella disfruten de más privilegios que el resto de pescados del ecosistema marino gallego. Cada cofradía tiene establecido un cupo de capturas, la talla mínima de las capturas es mayor que en otras zonas y las vedas duran más. Los marineros han aceptado estas condiciones durante tres años, tiempo en el que un equipo de biólogos estudiará como se recupera la población de un área pesquera afectada por la sobreexplotación.

Mar de Lira consiguió ganarse la confianza de los mariscadores y actualmente el 100% ha apostado por integrarse en el proyecto. Han ido diversificando las actuaciones para consolidar una iniciativa en el que creen y un sector que ha supuesto la sostenibilidad ambiental y la dinamización de la zona y de su actividad.

Entre las quejas, la falta de compromiso de las administraciones con el desarrollo del programa. En 2009 no recibieron ninguna ayuda pese a ser un proyecto financiado en sus orígenes por la administración autonómica y receptor de fondos europeos. Ahora no descartan la entrada de capital privado para que Mar de Lira logre ser el proyecto de futuro en el que todos creyeron.

Temas relacionados

, , , , , , ,